Que mejor forma de partir un blog que devorando una de las películas mas esperadas por las inocentes niñas de hoy...
Para un público acostumbrado a ver como los géneros mutan con cada nueva película “Amanecer: Parte 1” no debería de sorprendernos. No debería de sorprender la baja calidad de la actuación (mas por Kristen Stewart que por ningún otro actor) Ni que a Hollywod le encanté despilfarrar millones de dólares, que saben que duplicaran gracias al fanatismo de las niñas, y eso es esta película; un glorioso “fanmade” creado para las pequeñas fanáticas del vampiro melodramático Edward Cullen o el bando contrario el sexy y sufrido lobo Jacob Black.
Por qué, después de tres películas al fin se ve lo que muchos esperan: sexo. Pero sexo adolecente en una hermosa luna de miel en una paradisiaca playa en Río de janeiro. (Futuros esposos de esta nueva generación de fanáticas, preparen las billeteras por que se irán a Brasil). Entrar a la sala y encontrarse con el siguiente fenómeno que ocurre cada año (desde hace 3 años): Un 90% son jovencitas que van con sus amigas, 8% de jovencitas con macabeos y 2% mujeres que se entretienen escuchando los gritos animales de las niñas.
¿Se puede decir que es una forma decente de estar acabando una de las sagas femeninas más lucrativas del cine? La respuesta podría ser un poco negativa, porque aún nos queda la segunda parte de Amanecer. Simplemente, no se puede esperar nada bueno, no tiene un guión destacable, digno de la cursilería más fina para hacer llorar o reír con bromas sin sentido. Efectos que no van ni vienen.
Lo único bueno son las butacas y las cabritas, que lejos es lo que más se disfruta. Si la ven, asegúrense de cubrirse el cuello por que las salas son un poco frías.
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